Penetración anal

Si se aprende a hacer correctamente el sexo anal no se presentarán problemas ni temores. El esfínter es un músculo que se cierra por si solo, por mucho que lo dilatemos siempre vuelve a su estado normal, con la única diferencia de que, una vez abierto y bien dilatado, podrá ser usado siempre para ser penetrado sin sentir los miedos y molestias de la primera vez.
Recuerda tener a la mano un buen lubricante soluble al agua, una crema o un gel para facilitar la penetración. Si deseas usar un lubricante, mantente alejado de la vaselina u otros lubricantes oleosos. Mientras más lubricante uses, más fácil, limpio, cómodo y placentero será el coito. No olvidar usar preservativo.

Al principio, tal vez experimentes una fuerte necesidad de ir al baño, esto se debe a tus reflejos normales de querer expulsar cualquier cosa dentro de tu ano. Esta sensación es similar a las náuseas cuando aprendes a proporcionar un buen sexo oral. Quizá también pienses que estás a punto de orinar o defecar, pero esto es algo común. Pronto te condicionarás a ti mismo a la normalidad de tener un objeto dentro.

La excitación sexual seguirá; sé paciente y los sentimientos de miedo y cualquier tensión disminuirán considerablemente.
La penetración gradual y la actividad es la mejor regla, así que ve con calma. Será difícil por un tiempo, pero serás complacida con un rápido cambio de incomodidad a placer erótico.

Una buena manera de comenzar es realizar ejercicios previos con caricias con las yemas de los dedos, buscando la excitación de la entrada del ano. Esta excitación nos podrá conducir más fácilmente al deseo de la penetración. No hay que tener prisas, disfrutar de las propias caricias y habituarnos al tacto es una buena técnica. El siguiente paso es ir buscando la penetración lenta y suave de un dedo, previamente lubricado; introducirlo, moverlo en círculos dentro del orificio, probando la elasticidad de los músculos. Probar eso durante unos minutos.
Hay muchas personas que reconocen que estas practicas combinadas con leves, o completas masturbaciones les han hecho perder ciertos miedos lógicos de la primera vez.

El siguiente paso es mantenerlo un tiempo y si es posible comenzar con las primeras penetraciones. Para ello podremos buscar las posturas que nos resulte más cómoda. Se comenzarán con movimientos lentos, para ir ajustando el ritmo para el mayor placer sexual de ambos. La comunicación entre los dos es de vital importancia.

No hay que preocuparse si se siente una cierta tensión en la primeras veces de ser penetrado, es natural, al fin y al cabo se esta "acostumbrando" un músculo a algo que no es su función normal.

3 comentarios:

men30ctes dijo...

muy buen articulo, fundamental para los que recién se inician y temen liberar sus instintos de disfrutar el sexo a full.

Aprendersexogay dijo...

Men30ctes gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo, el pasivo debe sentir en su primera vez como le dilatan el ano y le abren el culo, eso le producirá mucha más excitación al activo, eso le permitirá follar con más fuerza al pasivo y este recordará siempre lo que sintió la primera vez, cuando el chico de sus sueños le abrió.

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