¿Seguro seguro siempre?


La actividad sexual es una actividad muy placentera, en la cual disfrutamos de la energía e impulso sexual, incluyo pudiendo llegar al punto clímax: el orgasmo.
La misma puede realizarse sólo o junto a otra o varias personas. Podemos alcanzar placer con prácticas de autoestimulación como la masturbación.

Las personas buscan contactarse con otras para compartir, está en la esencia del ser humano convivir junto a otros, vivir en una sociedad. Los hombres necesitan y requieren vivir en pareja, una experiencia que permite ser amado y amar a la otra persona. Compartir varios de los aspectos de la vida, además de la actividad sexual. Encontrar el amor no es fácil, y luego convivir con nuestra pareja tampoco, pero si hay motivación y cariño se puede lograr.


Un tema complicado cuando estamos en pareja es decidir si seguir utilizando un método de protección para ambos como el preservativo. Es un tema complicado y difícil, ya que plantear el tema por parte de uno de los integrantes de la pareja puede implicar crear cierto clima de desconfianza, de inmadurez, de poner en tela de juicio el compromiso y amor de la otra persona.

La pareja tiene que charlar abiertamente del tema, sin ningún prejuicio hacia el otro y decidir concientemente si están preparados ambas para dejar de utilizar el preservativo


 En caso de decidirlo, antes de llevarlo a la práctica será necesario que cada uno concurra al médico para que realice los exámenes correspondientes para saber que ninguno de los dos tiene una enfermedad de transmisión sexual como el VIH, hepatitis B o sífilis. En caso de que alguno de los exámenes diera positivo el médico podrá aconsejar cuales son los mejores pasos para seguir para tratar la enfermedad.
Si los exámenes de ambos son negativos, pueden decidirse a dejar de utilizar preservativo en algunas de sus prácticas sexuales como el sexo oral, o todas, incluyendo el coito anal.

También hay que tener claro que uno de los integrantes puede preferir seguir utilizando preservativo, por el tema de la seguridad frente a infecciones, cuestiones de higiene, hábito o incluso comodidad. Los motivos tienen que explicitarse así como los deseos de ambos integrantes de la pareja. No se deben dejar llevar ni ser visto como desconfianza o falta de amor hacia la otra persona.

No es un tema fácil de abordar la negociación del uso del preservativo en una relación estable, pero la pareja tiene que tener la madurez y confianza suficiente para abordarlo y llegar a un mutuo acuerdo.
Muchas parejas estableces siguen utilizando preservativos para algunas de sus prácticas sexuales, como el penetración anal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy bueno el artículo

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